Abre la palma de la mano... e imagina que tienes en ella un pequeño gato... uno pequeñito... cabe en la palma de tu mano. También tienes una sardina envenenada. Cuando cerramos tu mano, hay dos posilbes escenarios. El gato se come la sardina y muere o no se la come y vive.
La física cuántica dice que hasta que abramos la mano para descubrir el destino del gato, ambas situaciones se producen al mismo tiempo. Para nosotros, el gato está vivo y está muerto, este es el milagro de la mecánica cuántica, el observador toma la decisión.
02 noviembre, 2009
Física cuántica
Acabo de redescubrir en una serie el primer texto que hizo me interesase la física cuántica...